lunes, 11 de julio de 2022

Tal vez

 

Tal vez no seamos para tanto: tú que tía buena, yo que estás como un bizcocho…

21:01

Una se acostumbra a sus propios bostezos y a levantarse tras la tercera alarma. Se lava la cara y encumbra su pelo mientras repasa las legañas dándose los buenos días con agua y jabón y un aprobado por guapa. En serio: no sé: a mí me gusta dar los buenos días a todo el mundo; al guagüero, al del kiosco del tabaco, a la orilla juguetona a mis pies. Ya sé desabrocharme sola el sujetador, pasarme la sal, preparar un solo café, -y perdona-: cambiar el canal cuando la peli está en lo mejor si me asusto o me dan ganitas de llorar, y terminar viendo SxNY primera temporada por enésima vez porque no tiene efectos secundarios.

23:11

¡Venga hombre! Que me gustan los tacones, la literatura, la mecatrónica y los canales de youtube de belleza y cocina (aunque luego le ponga los ingredientes que me den la gana) Y a quererme a cualquier hora,- sexo, luego existo-, (los poetas no servimos para mucho fuera de las letras, aunque suenen dos alarmas de más.)

23:40

Yo...

23:40

Es que me pongo nerviosa cuando me miras como me miraste antes, y a falta de adivinar prefiero responderte por Whatsapp, (por último casi todo lo importante en mi vida sucede al despedirnos o por Whatsapp) y conste que hace pocos metros cuadrados que dejé de creer en el amor y le puse un sello de “Cooño: no puedo más”

23:49

Sé qué pretendes.

23:51

Te tomas tu tiempo.

23:51

Y ahí sigues callado, en línea, escribiendo y borrando, como si supieras algo que yo no sé.

23:55

O sí.

23:59

Pues eso: que yo, novata de los primeros besos, me aferro a un “Tal vez”. Sólo te suplico que no me provoques, o terminaré queriéndote como tú a mí.

00:01

 



No hay comentarios:

Publicar un comentario