lunes, 18 de febrero de 2019

¡Arriba las manos, esto es un “yo, ataco”!



 No es nada nuevo que cuando un hombre va tras una mujer es bonito, lo normal, romántico, dicen que hasta lo correcto…hasta que el cortejo se fue al carajo en nombre del acoso. Pero cuando soy yo, y no nosotras, la que va tras ellos,  me tachan de desesperada, atrevida, loca, calentona, fácil, buscona, falta de principios y moral y un largo etcétera. En este mundo estamos los que caemos y para caer, solo hay que estar en pie, (el resto se arrastra) a eso le llamo  vida y yo soy adicta a ella (nací con ese defecto). Me niego a recuperar ni un solo cuento de hadas. Me niego a esperar a que suceda por sí solo, por asuntos del destino, por casualidad, porque me toca y por esa infinita lista de porqués absurdos, y conste que hace mucho estoy lista; me niego a la guerra entre perras y Bernardas.

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