domingo, 26 de febrero de 2017

Tú decides

Le encendería una vela y rezaría una plegaria. Arrancaría de cuajo al anciano bajito, rechoncho, con sombrero y burlón, que carga en sus hombros desde hace tiempo. Arrastra sus huesos y no sabe que es tristeza lo que siente. Las envidias han quebrado su carne. Olvidó qué se siente en la paz. Le encendería una vela no por santificarlo sino, para que se diera cuenta que sin plegaria todo es incierto. Claro que le encendería una vela y pensaría que es cosa de brujas, de un depredador, del túnel que es cosa de muertos.  Prefiero esperar a que confíe en la luz y olvide las tinieblas, las reconozca en su decencia y las aborte sin clemencia. Entonces y solo entonces, el viejo del sombrero podrá irse con la furia de la muerte, se desvanecerían los odios si al encender una vela, le apagara su soledad infinita.


2 comentarios:

  1. Si. Hasta de la soledad hay que ser consciente para vivir su lado positivo. Armando Quintana

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    1. La soledad no siempre es buena compañera y la tristeza jamás. Gracias Armando por leer mi blog.

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